Juan Ignacio Barenys Juan Ignacio BarenysEscrito por

Juan Ignacio Barenys

Dicen que fallece la madre de uno que tiene bien ganada fama de tacaño. Al día siguiente se persona en la redacción del diario local, sección esquelas.

- Buenos días, quisiera contratar una esquela para mi madre

- De acuerdo, se publicará mañana

- ¿Y cuánto cuesta?

- La tarifa es por palabra

- Vale, pues ponga “mamá muerta”

- Disculpe, he olvidado decirle que el mínimo son seis palabras

El hombre reflexiona durante medio minuto y dice:

- Vale, pues ponga “mamá muerta, vendo su Opel Corsa”

No es éste un ejemplo muy edificante de cariño filial. Y, desde luego, demuestra que su fama de tacañería es, efectivamente, bien ganada. En este caso, frente a lo irremediable, trata de obtener algún beneficio aunque sabe perfectamente que es harto difícil que los compradores de coches de segunda mano vayan a consultar las ofertas en la sección de necrológicas de un diario. Pero… ¿quién sabe?

Los proyectos, a veces, fallecen. Llegan a una situación en que definitivamente hay que darlos por irrecuperables.

En los proyectos TIC puede darse esa circunstancia, si no para la totalidad del proyecto, sí para una parte de él, para una propuesta de ampliación, para una colaboración externa, para la continuidad de un equipo de usuarios o colaboradores… La tipología de los fallecimientos, al igual que la vida, es muy variada.

Frente a ello, el CIO, CTO o Service Manager ha de tener aprendida la habilidad de aceptar la situación con la máxima normalidad posible, reflexionar y tratar de averiguar si es posible obtener un beneficio colateral.

Como todas las habilidades, ésta también se aprende y con el entrenamiento mejora. Aunque en este caso, por razones obvias, lo mejor es no tener muchas ocasiones de entrenarla.

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