Robert Garcia Robert GarciaEscrito por

Robert Garcia

Lo escribió Antonio Machado en magníficos versos y décadas más tarde lo cantó Joan Manuel Serrat: “Caminante no hay camino, se hace camino al andar”.

En cualquier faceta de la vida, hay personas que dan pasos y, quizás, avanzan, pero no hacen camino, no adquieren experiencia, no trazan pautas de conducta ni generan hábitos que les puedan servir de guía en ocasiones similares posteriores y, menos aún, que puedan ser útiles a quienes les siguen. Eso no es hacer experiencia; es hacer varias o muchas veces lo mismo. Que no es lo mismo.

Al CIO, CTO y Service Manager esa habilidad le es especialmente necesaria. Aunque toda la gestión de servicios de IT es singular (nos complace decir), la realidad es que en ellos se encuentran muchos factores que se repiten, unos de forma idéntica, otros de forma parecida que permite extrapolar conclusiones y facilitar tomas de decisiones.

La tecnología usada es la que es, con sus numerosísimas funciones que dan lugar a una gama muy importante de variaciones en su selección y aplicación. Pero, al fin y al cabo, la gestión de servicios de IT está escrita y, si queremos que la gestión funcione, hay que ajustarse a ella.

Las personas – el elemento más rico en variedad – tienen intereses, capacidades y comportamientos que se pueden “clasificar”.

Otros condicionantes como los presupuestos, los plazos, la gestión del cambio, etc, suelen presentarse en toda la gestión de servicios y pueden ser examinados a la luz de experiencias precedentes para afinar su tratamiento.

Son pasos que pueden parecer siempre iguales, pero, que si se quiere, pueden hacer camino, pueden generar experiencia. Todo profesional está obligado a ir dando pasos y crear camino. El CIO, CTO y Service Manager no es una excepción.

Ésa es una habilidad que se va entrenando a medida que se avanza en la carrera profesional del CIO, CTO y Service Manager, so pena de tener que volver en cada proyecto al punto de partida inicial.

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