Juan Ignacio Barenys Juan Ignacio BarenysEscrito por

Juan Ignacio Barenys

Fui no hace mucho a ver a mi abogado para exponerle un asunto que me preocupaba y le pedí que se hiciera cargo de él. Una vez finalizada la entrevista, me acompañó hasta el rellano de la escalera y, antes de que se cerraran las puertas del ascensor, estrechándome la mano me dijo: “No te preocupes, me voy a encargar de este asunto como si fuera tuyo”.

Siempre se agradece de un buen profesional un comentario como ése. Me fui a casa algo más tranquilo. Luego pensé: ¿Cómo, qué? ¿Cómo si fuera tuyo? Se ha equivocado, quería decir como si fuera mío, que es lo que suele decirse: “Voy a llevar este asunto como si fuera mío”, es decir: voy a poner en él la máxima dedicación e interés de que soy capaz.

Unos días después, cuando acudí a su despacho en una nueva visita, le comenté su error. Su respuesta fue ésta: - No hay ningún error, el asunto es tuyo, no es mío, ¿vale?. Quiero que sepas que le voy a dedicar todo lo mejor. A veces, desafortunadamente, con mis propios asuntos no puedo hacer lo mismo.

El CIO, CTO o Service Manager suele manejar asuntos de sus clientes o usuarios. También maneja asuntos de sus colaboradores, de su empresa, amén de los suyos propios. Cada asunto, por muy compartido que a veces sea, tiene su propietario que lo pone en nuestras manos, incluso lo delega pero no lo abandona. Pero estos asuntos recibidos no son del CIO, CTO o Service Manager, en el sentido estricto de la propiedad. Si es de un cliente, por ejemplo, tiene que ser tratado con arreglo a sus necesidades y circunstancias, sus preferencias, sus escalas de valores, sus plazos y presupuestos, y, si me apura, hasta de sus caprichos, que no siempre son los nuestros ni tienen por qué ser comparados.

Hagamos como aquella asistenta de hogar que hace una tortilla de patatas incomparablemente sabrosa, con una pizca de cebolla. La hace en su propia casa pero no en la de los demás. A la dueña de la casa donde presta sus servicios no le gusta la cebolla. Y basta: no es su casa, no es su tortilla, es la de la señora de la casa.

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